{"id":583,"date":"2021-03-17T13:49:30","date_gmt":"2021-03-17T13:49:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.commoncause.org\/north-carolina\/articles\/building-democracy-2-0-the-promise-of-proportional-voting\/"},"modified":"2021-03-17T13:49:30","modified_gmt":"2021-03-17T13:49:30","slug":"construyendo-la-democracia-2-0-la-promesa-del-voto-proporcional","status":"publish","type":"article","link":"https:\/\/www.commoncause.org\/north-carolina\/es\/articles\/building-democracy-2-0-the-promise-of-proportional-voting\/","title":{"rendered":"Construyendo la democracia 2.0: la promesa del voto proporcional"},"template":"","class_list":["post-583","article","type-article","status-publish","hentry","article_type-blog-post"],"acf":{"details":{"summary":"This is part 10 in a multi-part series examining ways to build an inclusive democracy for the 21st century.","featured_image":null,"article_type":162,"authors":["{\"site_id\":\"68\",\"post_type\":\"person\",\"post_id\":555}"],"related_issues":[109,417],"related_work":false,"location":null},"sidebar":{"helper_enable_sidebar":false,"helper_media_contact":{"heading":"Media Contact","manually_enter_person":false,"person":null,"name":"","role":"","phone":"","email":""},"helper_links_downloads":{"heading":"Links & Downloads","links":null}},"page_layout":[{"acf_fc_layout":"layout_wysiwyg","_acfe_flexible_toggle":null,"component_wysiwyg":{"content":"<strong>Introducci\u00f3n<\/strong>\r\n\r\nEste ensayo analiza el sistema electoral que menos conocemos: el voto proporcional. Como se se\u00f1al\u00f3 anteriormente, John Stuart Mills, junto con varios otros te\u00f3ricos pol\u00edticos, idearon este sistema en el siglo XIX.<sup>El<\/sup> siglo. Se generaliz\u00f3 a medida que los partidos liberales en Europa luchaban por mantener su relevancia con el crecimiento de los partidos socialistas y obreros. La votaci\u00f3n proporcional permiti\u00f3 a los partidos liberales, as\u00ed como a los partidos conservadores, ganar esca\u00f1os sin tener que alcanzar una mayor\u00eda de votos. A principios del siglo XX<sup>El<\/sup> En el siglo XX, Estados Unidos mostr\u00f3 un inter\u00e9s similar en el voto proporcional. El Movimiento Progresista lo prioriz\u00f3 en su agenda pol\u00edtica, y otras organizaciones, como la Liga de Representaci\u00f3n Proporcional, promovieron la idea. Varias ciudades estadounidenses adoptaron una forma de voto proporcional a partir de 1915, pero los esfuerzos disminuyeron con el tiempo. A diferencia del sistema de mayor\u00eda simple a una sola vuelta, el voto proporcional es relativamente reciente en la democracia. Carece del atractivo intuitivo del voto mayoritario. Veremos que, desde un punto de vista operativo, funciona casi como el opuesto de los sistemas mayoritarios. Fomenta y se beneficia de la existencia de m\u00faltiples partidos. Generalmente no produce resultados electorales decisivos que conduzcan a mayor\u00edas, sino que requiere la formaci\u00f3n de coaliciones. Por esta raz\u00f3n, los cr\u00edticos se preocupan por la capacidad del voto proporcional para generar gobiernos funcionales. Al alentar a los votantes a expresar su preferencia en lugar de votar estrat\u00e9gicamente (es decir, para evitar un resultado menos deseable), el voto proporcional genera ciertos comportamientos sociales ventajosos en un sistema democr\u00e1tico. Estos comportamientos proporcionan una base s\u00f3lida para la democracia, como lo demuestra el hecho de que las democracias que utilizan el voto proporcional funcionan bien en el entorno actual en comparaci\u00f3n con las mayoritarias.\r\n\r\n<strong>Segunda ley de Duverger<\/strong>\r\n\r\nComo se describi\u00f3 en el ensayo anterior, a Maurice Duverger se le atribuye la identificaci\u00f3n de la conexi\u00f3n entre el sistema de mayor\u00eda simple en una sola vuelta y los sistemas bipartidistas. Conocida como la Ley de Duverger, esta teor\u00eda afirma que los sistemas mayoritarios llevan a los votantes a seleccionar candidatos que, si bien pueden no ser sus preferidos, tienen m\u00e1s probabilidades de derrotar al candidato que menos les agrada. Este \u00abfactor psicol\u00f3gico\u00bb fomenta un sistema bipartidista al polarizar al electorado, lo que dificulta el surgimiento de terceros partidos. La segunda ley de Duverger recibe mucha menos atenci\u00f3n. Esta se relaciona con los sistemas de votaci\u00f3n proporcional. Mientras que un sistema de mayor\u00eda simple tiende a generar y mantener un sistema bipartidista, un sistema de votaci\u00f3n proporcional tiende a generar y mantener un sistema multipartidista. <u>Partidos pol\u00edticos<\/u>Duverger relata el ejemplo de B\u00e9lgica. Los socialistas lograron un gran avance en la obtenci\u00f3n de esca\u00f1os en la d\u00e9cada de 1890, en detrimento del Partido Liberal. El conservador Partido Cat\u00f3lico previ\u00f3 lo que se avecinaba con el sistema electoral mayoritario vigente: en pocos ciclos electorales se enfrentar\u00eda solo al Partido Socialista. Peor a\u00fan, si el Partido Socialista obten\u00eda la mayor\u00eda de los esca\u00f1os, el Partido Cat\u00f3lico perder\u00eda toda representaci\u00f3n. En respuesta, el Partido Cat\u00f3lico instaur\u00f3 el voto proporcional, lo que contribuy\u00f3 al resurgimiento del Partido Liberal. Esto permiti\u00f3 a los simpatizantes del Partido Liberal evitar la dif\u00edcil decisi\u00f3n que impon\u00eda un sistema electoral mayoritario entre socialistas y cat\u00f3licos. El voto proporcional garantiz\u00f3 la representaci\u00f3n de varios partidos. Duverger no profundiza en la relaci\u00f3n entre el voto proporcional y los sistemas multipartidistas. Simplemente se\u00f1ala que los sistemas multipartidistas surgen de forma natural en ausencia de voto estrat\u00e9gico. Escribe:\r\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La polarizaci\u00f3n del sistema de votaci\u00f3n \u00fanica no tiene sentido en el sistema de representaci\u00f3n proporcional, en el que no se pierde ning\u00fan voto (al menos en teor\u00eda); por lo tanto, tenemos el proceso opuesto, el de la &quot;despolarizaci\u00f3n&quot;. El primer efecto de la representaci\u00f3n proporcional es, por lo tanto, poner fin a toda tendencia hacia un sistema bipartidista; en este sentido, puede considerarse como un poderoso freno.<\/p>\r\nContin\u00faa diciendo que con la votaci\u00f3n proporcional:\r\n<p style=\"padding-left: 40px;\">No se anima a los partidos con tendencias similares a fusionarse, ya que su divisi\u00f3n les hace poco o ning\u00fan da\u00f1o. Nada impide las escisiones dentro de los partidos, ya que la representaci\u00f3n total de las dos facciones separadas no se reducir\u00e1 mec\u00e1nicamente por efecto del voto; puede que s\u00ed psicol\u00f3gicamente, por la confusi\u00f3n que siembra entre los electores, pero el voto no desempe\u00f1a ning\u00fan papel en esto.<\/p>\r\nEn esencia, los partidos pol\u00edticos reaccionan a un entorno que no los penaliza por recibir menos de la mayor\u00eda de los votos. Ya no tienen que formar coaliciones amplias e inestables para ganar. Pueden darse el lujo de desprenderse de ciertos electorados que ponen a prueba su filosof\u00eda o identidad central. Duverger se\u00f1ala: \u201cLa \u00fanica atenuaci\u00f3n de la tendencia fundamental a preservar un multipartidismo establecido proviene de la naturaleza colectiva de la representaci\u00f3n proporcional: el partido debe tener organizaci\u00f3n, disciplina, estructura\u201d. En otras palabras, los partidos en un sistema proporcional todav\u00eda deben competir como una empresa viable con otros partidos; simplemente no tienen que maniobrar dentro de un contexto de polaridad entre dos facciones dominantes.\r\n\r\n<strong>Tipos de sistemas de votaci\u00f3n proporcional<\/strong>\r\n\r\nLa idea de los sistemas de votaci\u00f3n proporcional surgi\u00f3 despu\u00e9s de la implementaci\u00f3n de los sistemas mayoritarios. A medida que las naciones europeas avanzaban gradualmente hacia la democracia a mediados del siglo XIX<sup>El<\/sup> En el siglo XIX, se beneficiaron de observar y pensar en c\u00f3mo funcionaban los sistemas electorales en la pr\u00e1ctica. Algunos te\u00f3ricos pol\u00edticos pensaron profundamente en el significado del gobierno representativo, como veremos en el pr\u00f3ximo ensayo, y esto impuls\u00f3 la experimentaci\u00f3n con nuevas ideas. Estos pensadores pod\u00edan ver los beneficios de un sistema proporcional. Sin embargo, dada la complejidad de este enfoque, se necesit\u00f3 ensayo y error y un an\u00e1lisis te\u00f3rico significativo para comprender c\u00f3mo se pod\u00eda implementar un sistema proporcional en una elecci\u00f3n. A fines del siglo XIX,<sup>El<\/sup> En el siglo XX se resolvieron muchos de los detalles. En \u00faltima instancia, fue el inter\u00e9s propio de los l\u00edderes del partido, amenazados por sus rivales, lo que impuls\u00f3 la adopci\u00f3n de estos sistemas en los albores del siglo XX.<sup>El<\/sup> En esencia, el sistema de votaci\u00f3n proporcional busca traducir la proporci\u00f3n de votos que recibe un partido en una proporci\u00f3n equivalente de esca\u00f1os en la legislatura. En otras palabras, un partido que recibe menos de la mayor\u00eda de los votos puede obtener esca\u00f1os en proporci\u00f3n a su porcentaje de votos (por ejemplo, un partido que recibe el 30% de los votos gana el 30% de los esca\u00f1os). Para que funcione, la votaci\u00f3n proporcional requiere distritos plurinominales. Normalmente, el n\u00famero de votos necesarios para ganar un esca\u00f1o en un distrito plurinominal, denominado umbral o cuota, se calcula dividiendo el total de votos entre el n\u00famero de esca\u00f1os. Por ejemplo, si se emiten 100.000 votos en un distrito con diez esca\u00f1os, un partido debe obtener al menos 10.000 votos para ganar un esca\u00f1o (es decir, la cuota es de 10.000). Esta f\u00f3rmula garantiza que el n\u00famero de ganadores no supere el n\u00famero de esca\u00f1os del distrito, suponiendo que los votos se distribuyan equitativamente entre todos los partidos o candidatos. Por supuesto, la mayor\u00eda de las elecciones no resultan en una distribuci\u00f3n equitativa de los votos. Generalmente, sobran votos por encima de la cuota para algunos candidatos y partidos. Por lo tanto, los sistemas proporcionales deben incluir un mecanismo para asignar los votos sobrantes hasta que se cubran todos los esca\u00f1os. Los dise\u00f1adores de sistemas se refieren al n\u00famero de esca\u00f1os en un distrito como &quot;magnitud del distrito&quot;. La magnitud del distrito tiene varias repercusiones operativas en las elecciones y el funcionamiento de una democracia. Cuanto mayor sea la magnitud del distrito, m\u00e1s esca\u00f1os habr\u00e1 que cubrir en una elecci\u00f3n. Un pa\u00eds entero puede constituir un solo distrito con muchos esca\u00f1os por cubrir. Este es el caso de Israel y los Pa\u00edses Bajos, que tienen 120 y 150 esca\u00f1os respectivamente. Cuanto mayor sea la magnitud del distrito, mayor ser\u00e1 la proporcionalidad. Cuanto mayor sea la magnitud del distrito, m\u00e1s f\u00e1cil ser\u00e1 para los partidos alcanzar la cuota y obtener esca\u00f1os. Por lo tanto, cuanto mayor sea la magnitud del distrito, mayor ser\u00e1 la representaci\u00f3n de partidos pol\u00edticos en el gobierno. Por ejemplo, en Israel o los Pa\u00edses Bajos, es posible que un partido gane un esca\u00f1o con tan solo 1,51 veces el porcentaje de votos, lo que permite que los partidos m\u00e1s peque\u00f1os obtengan esca\u00f1os. Existen dos sistemas principales de votaci\u00f3n proporcional: el Voto \u00danico Transferible (VUT) y la Representaci\u00f3n Proporcional por Listas (RPL). El sistema VUT se utiliza solo en algunos casos, principalmente en pa\u00edses con v\u00ednculos con Gran Breta\u00f1a. En cambio, la RPL es el sistema m\u00e1s popular del mundo, utilizado por la mayor\u00eda de las democracias recientes, as\u00ed como por la mayor\u00eda de los pa\u00edses de Europa, Am\u00e9rica Latina y \u00c1frica.\r\n\r\n<strong>Voto \u00fanico transferible<\/strong>\r\n\r\nVarios te\u00f3ricos pol\u00edticos crearon el sistema STV de forma independiente durante el siglo XIX.<sup>El<\/sup> siglo. Aunque es anterior al sistema de RP por listas y es el favorito de los polit\u00f3logos, su uso sigue siendo limitado. La Rep\u00fablica de Irlanda es el ejemplo m\u00e1s conocido. Otras aplicaciones incluyen Malta, el Senado Federal de Australia y un pu\u00f1ado de jurisdicciones locales en Nueva Zelanda, Escocia, Irlanda del Norte y Columbia Brit\u00e1nica. Thomas Hare, fil\u00f3sofo pol\u00edtico y miembro del Parlamento brit\u00e1nico, es el m\u00e1s asociado con el sistema STV. Hare escribi\u00f3 <u>Tratado sobre la elecci\u00f3n de representantes<\/u> Entre 1859 y 1873, Hare escribi\u00f3 en el prefacio que la representaci\u00f3n proporcional acabar\u00eda con los males de la corrupci\u00f3n, el descontento violento y la limitaci\u00f3n del poder de elecci\u00f3n del votante. Hare fue contempor\u00e1neo de John Stuart Mill, quien elogi\u00f3 las virtudes del Voto Transferible \u00danico (VTU), describi\u00e9ndolo como \u00abla mayor mejora a la que es susceptible el sistema de gobierno representativo; una mejora que\u2026 corrige y soluciona el gran defecto, que antes parec\u00eda inherente, del sistema representativo\u00bb. En esencia, el VTU emplea un aspecto clave del sistema de Voto Alternativo (VA) (tambi\u00e9n conocido como voto preferencial o por orden de preferencia). Al igual que en el VA, los votantes clasifican a los candidatos en la papeleta seg\u00fan su preferencia. Sin embargo, el VTU no exige que un candidato obtenga la mayor\u00eda de los votos para ganar un esca\u00f1o. En cambio, el VTU utiliza distritos plurinominales y una cuota, lo que lo convierte en un sistema proporcional. Los votantes clasifican a los candidatos que aparecen en la papeleta. Los candidatos que alcanzan la cuota ocupan un esca\u00f1o. Si una ronda de recuento no arroja un ganador, se elimina al candidato con el menor n\u00famero de votos y el recuento contin\u00faa hasta que se cubran todos los esca\u00f1os. El sistema de Voto Transferible \u00danico (VTU) goza de popularidad entre los te\u00f3ricos pol\u00edticos porque el voto preferencial permite cubrir los esca\u00f1os mediante el recuento de votos en rondas sucesivas, en lugar de utilizar una f\u00f3rmula como en el sistema de Representaci\u00f3n Parlamentaria por Listas. Sin embargo, los votantes no est\u00e1n obligados a clasificar a todos los candidatos en la papeleta. Esto puede resultar en la descalificaci\u00f3n de votos durante las rondas de recuento posteriores. En algunos casos, puede provocar que candidatos ganen esca\u00f1os aunque no hayan alcanzado la cuota. Como se ha se\u00f1alado, muy pocos pa\u00edses utilizan el VTU y solo dos lo utilizan para su c\u00e1mara baja: la Rep\u00fablica de Irlanda y Malta. Ambos pa\u00edses tienen poblaciones peque\u00f1as. La poblaci\u00f3n de la Rep\u00fablica de Irlanda es menos de la mitad que la de Carolina del Norte, y Malta tiene alrededor de 500.000 habitantes. La historia de la adopci\u00f3n del VTU en Irlanda nos ayuda a comprender mejor los sistemas de VTU. Los brit\u00e1nicos impulsaron un sistema proporcional tras la independencia en 1922 para garantizar que la minor\u00eda protestante tuviera voz en el parlamento o D\u00e1il. Como se mencion\u00f3 anteriormente, los brit\u00e1nicos nunca adoptaron el voto proporcional, por lo que ten\u00edan poca familiaridad con el sistema de representaci\u00f3n proporcional por listas. En su lugar, se opt\u00f3 por el sistema de voto \u00fanico transferible (STV) debido a su prestigio entre los polit\u00f3logos brit\u00e1nicos. El D\u00e1il cuenta con aproximadamente 166 miembros y unos 40 distritos electorales. Esto significa que cada distrito tiene cuatro o cinco esca\u00f1os. En consecuencia, la magnitud de los distritos permite que cuatro o cinco partidos obtengan la mayor\u00eda de los esca\u00f1os en el D\u00e1il. El partido m\u00e1s grande, Fianna F\u00e1il, convoc\u00f3 referendos en 1959 y 1968 para reemplazar el STV por un sistema de mayor\u00eda simple, lo que refleja la tendencia natural de los partidos m\u00e1s grandes a eliminar la competencia de los partidos m\u00e1s peque\u00f1os. Ambos referendos fracasaron. A lo largo de la historia de Irlanda tras su independencia, dos partidos han dominado la pol\u00edtica irlandesa: el centrista Fianna F\u00e1il y el de centroderecha Fine Gael. En los \u00faltimos ciclos electorales, Sinn F\u00e9in ha obtenido importantes avances a expensas de Fianna F\u00e1il. Dado que los votantes pueden elegir entre candidatos dentro de un mismo partido, el sistema STV de Irlanda genera una intensa competencia interna. Los cr\u00edticos afirman que los pol\u00edticos en ejercicio se centran en la atenci\u00f3n a sus electores a expensas de asuntos pol\u00edticos m\u00e1s amplios que afectan a la naci\u00f3n. Una de las razones es la proporci\u00f3n de representantes por habitante: 1:20.000 en Irlanda, frente a 1:50.000 en los distritos electorales estatales de Carolina del Norte y 1:750.000 en la C\u00e1mara de Representantes de Estados Unidos. Esta proporci\u00f3n mantiene una estrecha relaci\u00f3n entre los parlamentarios y los votantes. Dado el tama\u00f1o de Irlanda (menos de la mitad de la poblaci\u00f3n de Carolina del Norte), es dif\u00edcil extraer conclusiones definitivas. No obstante, la Rep\u00fablica de Irlanda se encuentra entre las diez mejores democracias del mundo seg\u00fan el \u00cdndice de Democracia, que se describir\u00e1 con m\u00e1s detalle posteriormente.\r\n\r\n<strong>Sistema de relaciones p\u00fablicas de listas<\/strong>\r\n\r\nAl igual que otros sistemas de votaci\u00f3n proporcional, el sistema de RP por listas se origin\u00f3 en el siglo XIX.<sup>El<\/sup> A principios del siglo XX, los te\u00f3ricos pol\u00edticos buscaban alternativas al sistema de votaci\u00f3n mayoritaria. La primera descripci\u00f3n clara del sistema de representaci\u00f3n proporcional por listas provino de Victor D&#039;Hondt en B\u00e9lgica. D&#039;Hondt describi\u00f3 el sistema en 1878, y B\u00e9lgica lo adopt\u00f3 para sus elecciones parlamentarias en 1900. R\u00e1pidamente se extendi\u00f3 por Europa por las razones ya mencionadas. Actualmente, el sistema de representaci\u00f3n proporcional por listas es el sistema electoral m\u00e1s popular del mundo, utilizado por aproximadamente 351.000 millones de democracias (en contraste, 241.000 millones utilizan el sistema mayoritario simple). Cabe destacar que, de las aproximadamente 30 naciones que han llevado a cabo reformas electorales en los \u00faltimos 30 a\u00f1os, la mayor\u00eda ha transitado de un sistema mayoritario a uno de representaci\u00f3n proporcional por listas o a un sistema con mayor proporcionalidad. En su forma m\u00e1s b\u00e1sica, cada partido presenta una lista de candidatos para los esca\u00f1os de un distrito plurinominal. Los electores votan por la lista de un partido. A los partidos se les asignan esca\u00f1os seg\u00fan el n\u00famero total de votos que obtienen. Las listas pueden ser abiertas o cerradas. Con una lista abierta, los votantes pueden elegir entre los candidatos de la lista de un partido. Con una lista cerrada, deben seleccionar la lista del partido tal como se presenta. Los dise\u00f1adores de sistemas electorales consideran que los distritos con entre tres y siete esca\u00f1os funcionan bien, ya que permiten mantener un n\u00famero manejable de partidos pol\u00edticos. Algunos pa\u00edses establecen por ley un umbral m\u00ednimo para ganar un esca\u00f1o. Por ejemplo, Alemania y Nueva Zelanda exigen que un partido obtenga al menos el cinco por ciento de los votos a nivel nacional para conseguir un esca\u00f1o en el parlamento. Esta norma tiene como objetivo reducir la influencia de los grupos minoritarios en el gobierno. El sistema de representaci\u00f3n proporcional por listas requiere un soporte t\u00e9cnico del que carecen los sistemas de votaci\u00f3n mayoritaria. Un problema com\u00fan es la asignaci\u00f3n de los votos sobrantes o no utilizados para completar la cuota de un esca\u00f1o. Existen varias maneras en que los dise\u00f1adores de sistemas electorales transforman los votos sobrantes en esca\u00f1os. Los m\u00e9todos m\u00e1s populares son el de promedio m\u00e1s alto y el de mayor resto. El m\u00e9todo de promedio m\u00e1s alto requiere que el n\u00famero de votos recibidos por cada partido se divida sucesivamente por una serie de divisores. Esto genera una tabla de promedios. La tabla asigna esca\u00f1os seg\u00fan el divisor hasta que no queden esca\u00f1os vacantes. Este m\u00e9todo tiende a favorecer a los partidos m\u00e1s grandes porque eleva el umbral necesario para obtener esca\u00f1os. Otros sistemas utilizan el m\u00e9todo del mayor resto. Cuando quedan esca\u00f1os disponibles porque ning\u00fan partido super\u00f3 el umbral requerido, estos se asignan seg\u00fan el n\u00famero de votos sobrantes. Este enfoque puede ayudar a los partidos m\u00e1s peque\u00f1os a conseguir esca\u00f1os.\r\n\r\n<strong>Experiencia con List PR en Nueva Zelanda<\/strong>\r\n\r\nNueva Zelanda ofrece un ejemplo interesante de una variante del sistema de representaci\u00f3n proporcional por listas. Como miembro de la Mancomunidad Brit\u00e1nica, Nueva Zelanda hered\u00f3 un sistema de votaci\u00f3n por mayor\u00eda. Nueva Zelanda sigui\u00f3 un patr\u00f3n similar al de Gran Breta\u00f1a. Un Partido Laborista en ascenso apoy\u00f3 la votaci\u00f3n proporcional a principios del siglo XX.<sup>El<\/sup> En el siglo XX, el Partido Liberal se resisti\u00f3 a la reforma hasta que fue demasiado tarde, y el Partido Laborista lo reemplaz\u00f3 como la segunda fuerza pol\u00edtica. Concentrado en las zonas urbanas, el Partido Laborista sufri\u00f3 un n\u00famero desproporcionado de votos no contabilizados. Finalmente, el pa\u00eds experiment\u00f3 resultados sumamente distorsionados en dos elecciones nacionales consecutivas, en 1978 y 1981. En ambas ocasiones, el conservador Partido Nacional conserv\u00f3 la mayor\u00eda absoluta de esca\u00f1os en la C\u00e1mara de Representantes, a pesar de que el Partido Laborista obtuvo m\u00e1s votos. Estos resultados an\u00f3malos llevaron al Partido Laborista a establecer una Comisi\u00f3n Real sobre el Sistema Electoral tras llegar al poder en 1984. La Comisi\u00f3n estudi\u00f3 varios sistemas electorales y public\u00f3 un informe en 1986, recomendando la adopci\u00f3n de un sistema proporcional mixto (MMP) similar al de Alemania. A medida que el Partido Laborista mejoraba sus resultados electorales a finales de la d\u00e9cada de 1980, se retract\u00f3 de las recomendaciones. El Partido Nacional vio una oportunidad pol\u00edtica. En su programa electoral de 1990, prometi\u00f3 un refer\u00e9ndum sobre las recomendaciones de la Comisi\u00f3n. El Partido Nacional recuper\u00f3 la mayor\u00eda en 1990, pero tambi\u00e9n intent\u00f3 retractarse de la reforma. Fue necesaria una fuerte protesta p\u00fablica durante una recesi\u00f3n para presionar al Partido Nacional a cumplir su promesa. El gobierno convoc\u00f3 dos referendos. El primero preguntaba a los votantes si apoyaban un cambio en el sistema electoral. Se aprob\u00f3 con casi el 85% de los votos en 1992. Al a\u00f1o siguiente, se presentaron cuatro opciones para reemplazar el sistema mayoritario. Una amplia mayor\u00eda aprob\u00f3 el sistema MMP propuesto. Hubo un \u00faltimo refer\u00e9ndum vinculante en 1993, en el que ambos partidos principales se opusieron en\u00e9rgicamente al sistema MMP. Aun as\u00ed, se aprob\u00f3 f\u00e1cilmente y el nuevo sistema entr\u00f3 en vigor en 1996. Bajo el sistema MMP, los electores tienen dos votos. Primero, votan por un candidato en un distrito uninominal mediante un sistema de mayor\u00eda simple. Segundo, votan por un partido pol\u00edtico a nivel nacional. El sistema MMP toma los resultados de la votaci\u00f3n nacional y asigna esca\u00f1os a los respectivos partidos proporcionalmente. Por ejemplo, si un partido obtiene el 251% de los votos de partido, deber\u00eda recibir 30 esca\u00f1os en el Parlamento de 120 miembros. Si ese partido ha ganado 20 esca\u00f1os mediante el voto uninominal, el sistema MMP le asigna 10 esca\u00f1os adicionales para lograr la paridad con su votaci\u00f3n de partido. Al igual que otros sistemas proporcionales, Nueva Zelanda impone un umbral. Para obtener una proporci\u00f3n de los votos de partido, un partido debe superar el 51% del voto nacional o ganar al menos un distrito uninominal. Desde la adopci\u00f3n del sistema MMP, varios partidos han alcanzado este umbral, generalmente unos cinco. Cabe destacar que el \u00edndice de proporcionalidad disminuy\u00f3 de un promedio de 11% antes de la reforma a un promedio de 3% despu\u00e9s de la reforma (siendo 0,1% la proporcionalidad perfecta). La pol\u00edtica en Nueva Zelanda se ha adaptado al sistema proporcional. Un solo partido ya no obtiene la mayor\u00eda de los esca\u00f1os en el gobierno. Si bien los dos partidos principales contin\u00faan obteniendo la mayor\u00eda de los esca\u00f1os, deben formar coaliciones con otros partidos para alcanzar la mayor\u00eda absoluta. Esto requiere compromiso y colaboraci\u00f3n. El entendimiento ha dado resultados. Por ejemplo, el Parlamento no ha tenido problemas para aprobar los presupuestos. Tras d\u00e9cadas de d\u00e9ficit, el pa\u00eds ha registrado super\u00e1vits fiscales. Desde la reforma, ning\u00fan gobierno ha sufrido una moci\u00f3n de censura. Los votantes manifiestan mayor satisfacci\u00f3n con el gobierno. El Partido Nacional logr\u00f3 forzar una votaci\u00f3n m\u00e1s para mantener el sistema MMP en 2011. Se aprob\u00f3 con casi el 60,1% de los votos. El \u00cdndice de Democracia sit\u00faa ahora a Nueva Zelanda como la cuarta democracia m\u00e1s s\u00f3lida del mundo.\r\n\r\n<strong>Participaci\u00f3n<\/strong>\r\n\r\nEn el marco de la democracia de Rousseau, los sistemas de votaci\u00f3n proporcional obtienen una alta calificaci\u00f3n. Curiosamente, las caracter\u00edsticas de los sistemas proporcionales tienden a ser casi opuestas a las de los sistemas mayoritarios. Como se mencion\u00f3 anteriormente, Rousseau plante\u00f3 una visi\u00f3n de la democracia donde la voluntad popular se manifiesta a trav\u00e9s de la participaci\u00f3n, la formaci\u00f3n de mayor\u00edas, la formaci\u00f3n de coaliciones cambiantes, la igualdad y la libertad de elecci\u00f3n. Estas caracter\u00edsticas propician una democracia sana. Las encuestas muestran que la participaci\u00f3n electoral en los sistemas proporcionales es mayor que en los mayoritarios. Al haber menos votos desperdiciados, los votantes creen que su voto tiene mayor probabilidad de ayudar a su candidato a alcanzar la cuota necesaria para obtener un esca\u00f1o. Adem\u00e1s, los partidos desempe\u00f1an un papel m\u00e1s destacado en los sistemas de representaci\u00f3n proporcional por listas. Como vimos anteriormente con el &quot;c\u00e1lculo del voto&quot;, los partidos impulsan la participaci\u00f3n al reducir el costo de votar. Los votantes en sistemas proporcionales tambi\u00e9n afirman en encuestas que los funcionarios electos responden mejor a sus intereses, lo que tambi\u00e9n puede aumentar la participaci\u00f3n. En los distritos plurinominales, los partidos buscan votos donde sea posible. Un voto para el partido conservador tiene la misma importancia en la ciudad que en el campo. La clave es superar la cuota necesaria para obtener un esca\u00f1o. La necesidad de buscar el voto dondequiera que se encuentre aumenta la satisfacci\u00f3n y la participaci\u00f3n electoral. En contraste, los sistemas de votaci\u00f3n mayoritaria suelen presentar contiendas poco competitivas, ya que los distritos uninominales permiten la manipulaci\u00f3n de los l\u00edmites distritales mediante el gerrymandering. Por ejemplo, solo alrededor del 101% de las elecciones legislativas en Carolina del Norte han sido competitivas en los \u00faltimos ciclos electorales. Cuando la elecci\u00f3n est\u00e1 predeterminada, los votantes tienen menos incentivos para participar. Por supuesto, las papeletas de los sistemas de votaci\u00f3n proporcional son m\u00e1s complejas debido a los distritos plurinominales. En lugar de votar por un solo candidato por cargo, el votante puede encontrarse con m\u00faltiples opciones para un distrito. Adem\u00e1s, el sistema de voto \u00fanico transferible (STV) a\u00f1ade un nivel de complejidad adicional debido al sistema de clasificaci\u00f3n. Tras la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn, Estonia estableci\u00f3 un sistema de voto STV. El pa\u00eds lo abandon\u00f3 despu\u00e9s de un intento en 1990, al considerarlo confuso, y en su lugar adopt\u00f3 el sistema de representaci\u00f3n proporcional por listas. En resumen, los sistemas proporcionales, en particular el sistema de representaci\u00f3n proporcional por listas, fomentan una alta participaci\u00f3n a pesar del mayor n\u00famero de opciones en la papeleta.\r\n\r\n<strong>Formaci\u00f3n de mayor\u00edas<\/strong>\r\n\r\nLa principal cr\u00edtica al sistema de votaci\u00f3n proporcional se centra en su desempe\u00f1o postelectoral. Como se mencion\u00f3 en el ensayo anterior, un sistema mayoritario pretende tener la capacidad de legislar, tal como lo concibi\u00f3 Rousseau cuando un solo partido gana en un sistema bipartidista. En un sistema de votaci\u00f3n proporcional, rara vez un solo partido obtiene la mayor\u00eda de los esca\u00f1os en una elecci\u00f3n. Por lo tanto, estos sistemas requieren un paso adicional para crear una mayor\u00eda de gobierno. Los partidos deben formar coaliciones despu\u00e9s de las elecciones para lograr una mayor\u00eda que les permita promulgar leyes. Los cr\u00edticos afirman que esto conduce a un bloqueo legislativo o a una influencia indebida de los partidos minoritarios necesarios para alcanzar la mayor\u00eda de esca\u00f1os. Ciertamente, existen ejemplos donde esto ocurre, particularmente en pa\u00edses que se inician en la democracia o con distritos de gran tama\u00f1o, lo que fomenta la proliferaci\u00f3n de partidos. Sin embargo, en las democracias consolidadas con un sistema proporcional, los partidos suelen formar mayor\u00edas con facilidad. Por lo general, cualquier gobierno de coalici\u00f3n incluye a uno de los dos partidos centristas m\u00e1s grandes, lo que proporciona estabilidad y continuidad. M\u00e1s importante a\u00fan, estos gobiernos funcionan con un alto nivel de eficacia. Un indicador de ello se refleja en el \u00cdndice de Democracia publicado anualmente. <u>El economista<\/u>Este an\u00e1lisis considera la rendici\u00f3n de cuentas al electorado entre elecciones, controles y contrapesos, transparencia y apertura. Cabe destacar que este \u00cdndice tambi\u00e9n prioriza el funcionamiento del poder legislativo. Como poder que crea las leyes, desempe\u00f1a un papel central en cualquier democracia representativa. Casi todas las democracias de mayor desempe\u00f1o son proporcionales. Dado que los partidos necesitan la formaci\u00f3n de coaliciones para alcanzar una mayor\u00eda en un sistema proporcional, los votantes esperan compromiso y colaboraci\u00f3n. Rara vez estas democracias se caracterizan por campa\u00f1as que declaren la elecci\u00f3n como &quot;la m\u00e1s importante de la historia&quot;. Los votantes no esperan que una elecci\u00f3n resulte en la derrota final de su odioso enemigo. La elecci\u00f3n simplemente marca otra oportunidad para ver a los partidos m\u00e1s favorecidos ganar una posici\u00f3n m\u00e1s fuerte en la negociaci\u00f3n con socios de coalici\u00f3n para formar un gobierno. Este enfoque permite la implementaci\u00f3n de pol\u00edticas que requieren apoyo pol\u00edtico a largo plazo en el gobierno. No es de sorprender que el \u00cdndice de Democracia ahora coloque a los EE. UU. en la categor\u00eda de &quot;Democracia Defectuosa&quot;, principalmente debido a las bajas calificaciones en el funcionamiento del gobierno y la cultura pol\u00edtica.\r\n\r\n<strong>Coaliciones cambiantes<\/strong>\r\n\r\nAl igual que ocurre con la formaci\u00f3n de mayor\u00edas, los cr\u00edticos de los sistemas proporcionales se\u00f1alan el estancamiento de las coaliciones de un ciclo electoral a otro. Rousseau consideraba que el dominio de una facci\u00f3n era contrario a la voluntad general. Las sociedades democr\u00e1ticas requieren un dinamismo que permita que las opiniones e intereses surjan y desaparezcan al ritmo de las necesidades de la sociedad. Ante la necesidad de formar coaliciones, \u00bfles resulta dif\u00edcil a los sistemas proporcionales responder con agilidad a las demandas del electorado, tal como se refleja en los resultados electorales? Algunos expertos han observado que el tercer partido m\u00e1s grande en un sistema proporcional suele controlar el gobierno, actuando como la clave permanente para el gobierno de la mayor\u00eda. Adem\u00e1s, un partido con bajo rendimiento puede conservar esca\u00f1os durante varios ciclos electorales, ya que es m\u00e1s f\u00e1cil superar una cuota que alcanzar la mayor\u00eda de votos. Asimismo, es m\u00e1s dif\u00edcil centrarse en un partido en particular durante las campa\u00f1as en un sistema multipartidista. A pesar de la ausencia de cambios dr\u00e1sticos y campa\u00f1as decisivas, los sistemas proporcionales s\u00ed generan nuevas coaliciones en cada ciclo electoral. Cabe destacar el reciente auge del Sinn F\u00e9in en Irlanda, que ha provocado un cambio en el gobierno, pasando del centroderecha al centroizquierda en los \u00faltimos a\u00f1os. Dado que los partidos pueden perder bases electorales y aun as\u00ed ganar esca\u00f1os, pueden permitirse ser m\u00e1s coherentes y consistentes en sus pol\u00edticas. Por ejemplo, Nueva Zelanda ha visto el auge de nuevos partidos como United Future, que defiende pol\u00edticas socialmente conservadoras pero econ\u00f3micamente centristas. ACT New Zealand promueve una agenda libertaria, socialmente liberal y fiscalmente conservadora. El \u00e9xito de estos partidos indica a un gobierno de coalici\u00f3n qu\u00e9 pol\u00edticas requieren atenci\u00f3n entre elecciones. En Estados Unidos, tanto el Partido Republicano como el Dem\u00f3crata expresan, inc\u00f3modamente, filosof\u00edas contradictorias dentro y fuera del poder. Con la necesidad de mantener unidas bases electorales amplias e inestables, a nuestros principales partidos les resulta dif\u00edcil tomar decisiones pol\u00edticas dif\u00edciles que podr\u00edan alienar a una facci\u00f3n del partido. El voto proporcional ofrece espacios para que los partidos compitan en materia de pol\u00edticas, sabiendo que seguir\u00e1n teniendo un papel en el gobierno. En consecuencia, los gobiernos de coalici\u00f3n ir\u00e1n cambiando con el tiempo en respuesta a la claridad resultante de un ciclo electoral.\r\n\r\n<strong>Igualdad<\/strong>\r\n\r\nEl sistema de votaci\u00f3n proporcional se dise\u00f1\u00f3 espec\u00edficamente para abordar las preocupaciones sobre la falta de igualdad asociada a los sistemas mayoritarios. Los te\u00f3ricos pol\u00edticos reconocieron que los sistemas mayoritarios tratan a los votantes de manera desigual de dos maneras: primero, pueden excluir permanentemente a los grupos minoritarios y sus perspectivas de cualquier representaci\u00f3n; y segundo, pueden exacerbar el n\u00famero de votos desperdiciados, de modo que algunas voces cuentan m\u00e1s que otras. La votaci\u00f3n proporcional corrige estos problemas. John Stuart Mill escribi\u00f3 que sin proporcionalidad, \u00abno hay un gobierno igualitario, sino un gobierno de desigualdad y privilegios; una parte del pueblo por encima del resto\u00bb. La votaci\u00f3n proporcional remedia este resultado al garantizar que las perspectivas minoritarias est\u00e9n representadas de manera equitativa en proporci\u00f3n a su apoyo. En aquellas jurisdicciones donde un partido goza de una mayor\u00eda sostenida, un sistema proporcional garantiza que las opiniones minoritarias tambi\u00e9n tengan voz. Si bien los partidos minoritarios pueden no tener la capacidad de impulsar la legislaci\u00f3n, pueden participar en el proceso legislativo e influir en \u00e9l. M\u00e1s importante a\u00fan, la votaci\u00f3n proporcional elimina el flagelo de los votos desperdiciados. Como se mencion\u00f3 en el ensayo anterior, la manipulaci\u00f3n de distritos electorales (gerrymandering) representa el peor aspecto del desperdicio de votos, donde un partido manipula los l\u00edmites de los distritos para diluir el n\u00famero de esca\u00f1os del partido contrario. Esto concentra a los simpatizantes de un partido en unos pocos distritos, permitiendo que otro partido gane muchos m\u00e1s distritos por m\u00e1rgenes m\u00e1s ajustados. En consecuencia, la manipulaci\u00f3n de distritos aumenta artificialmente el poder del partido que los dise\u00f1a. El voto proporcional reduce dr\u00e1sticamente la posibilidad de manipulaci\u00f3n de distritos mediante distritos plurinominales. Dichos distritos ayudan a garantizar que el porcentaje de votos recibidos por un partido o candidato se corresponda con los esca\u00f1os obtenidos. Como se indic\u00f3, los ejemplos m\u00e1s extremos son los Pa\u00edses Bajos e Israel, que cuentan con un \u00fanico distrito nacional, por lo que no existe ning\u00fan mecanismo para manipular los distritos. Sin embargo, incluso los distritos con cuatro o cinco esca\u00f1os presentan muchos menos votos desperdiciados que los sistemas mayoritarios.\r\n\r\n<strong>Elecci\u00f3n<\/strong>\r\n\r\nAunque el voto proporcional tiene buenos resultados en materia de participaci\u00f3n e igualdad, la elecci\u00f3n ofrece su mayor atributo. El \u00faltimo ensayo se\u00f1al\u00f3 que los sistemas mayoritarios socavan la elecci\u00f3n cuando aparecen m\u00e1s de dos opciones en la boleta de varias maneras: primero, pueden causar resultados incompatibles con las preferencias de los votantes; segundo, pueden suprimir las oportunidades para candidatos minoritarios y femeninos; y tercero, pueden distorsionar las preferencias de los votantes mediante el voto estrat\u00e9gico. Los sistemas de votaci\u00f3n proporcional evitan estos problemas. Como se se\u00f1al\u00f3, la votaci\u00f3n proporcional incluye m\u00faltiples candidatos para m\u00faltiples esca\u00f1os en la boleta. Por lo tanto, este sistema no tiene que inventar una manera de reducir varios candidatos a dos antes de seleccionar un ganador. La votaci\u00f3n proporcional no escapa por completo a la necesidad de emplear f\u00f3rmulas como las observadas con los votos sobrantes, pero esos mecanismos est\u00e1n mejor equipados para traducir las preferencias de los votantes en resultados que los asociados con los sistemas mayoritarios. No es de extra\u00f1ar que Condorcet, quien expuso los defectos de los sistemas mayoritarios, ideara un sistema de votaci\u00f3n con aspectos proporcionales.\r\n\r\n<strong>Representaci\u00f3n de minor\u00edas y mujeres<\/strong>\r\n\r\nComo se se\u00f1al\u00f3 en el \u00faltimo ensayo, el sistema de votaci\u00f3n por mayor\u00eda simple tiende a disminuir la representaci\u00f3n de las mujeres y las minor\u00edas en los \u00f3rganos legislativos. Por esta raz\u00f3n, limita innecesariamente la elecci\u00f3n. Este fen\u00f3meno, conocido como la teor\u00eda del \u201ccandidato m\u00e1s ampliamente aceptable\u201d, ocurre en un sistema bipartidista que se basa en la homogeneidad para atraer a coaliciones dispares para el \u00e9xito. La votaci\u00f3n proporcional obvia esta tendencia al alentar a los partidos a presentar listas con una variedad de candidatos. Al no necesitar una mayor\u00eda para ganar esca\u00f1os, los partidos pueden atraer a una variedad de grupos de electores. El Manual de Dise\u00f1o de Sistemas Electorales cita una amplia investigaci\u00f3n que muestra que las minor\u00edas raciales y \u00e9tnicas, as\u00ed como las mujeres, ganan muchos m\u00e1s esca\u00f1os en un sistema proporcional en comparaci\u00f3n con un sistema de votaci\u00f3n en el que el ganador se lleva todo. 14 de los 20 principales pa\u00edses en la elecci\u00f3n de mujeres son sistemas de RP por listas.\r\n\r\n<strong>Libertad de elecci\u00f3n<\/strong>\r\n\r\nPor \u00faltimo, el sistema proporcional otorga a los votantes libertad para elegir un candidato o partido, lo que tiene un efecto psicol\u00f3gico significativo en la forma en que se comportan dentro del sistema pol\u00edtico. Es importante destacar que el voto proporcional permite a los votantes expresar sus preferencias en lugar de votar estrat\u00e9gicamente. Como se describi\u00f3 en el ensayo anterior, el voto estrat\u00e9gico puede contribuir a un ciclo de retroalimentaci\u00f3n negativa de polarizaci\u00f3n, ya que los votantes est\u00e1n cada vez m\u00e1s motivados por el odio a un partido oponente en lugar de apoyar una opci\u00f3n preferida. Con el voto proporcional, no hay penalizaci\u00f3n por votar por un candidato que no puede obtener una mayor\u00eda de votos. Los candidatos solo tienen que alcanzar la cuota. Por lo tanto, el voto proporcional fomenta el apoyo a una variedad de partidos, lo que despolariza al electorado. Dado que el voto proporcional fomenta la libre expresi\u00f3n de preferencias, revela la diversidad de opciones expresadas por los votantes, desbloqueando el cerebro colectivo. Si bien los sistemas proporcionales a menudo dan lugar a gobiernos de coalici\u00f3n, esas coaliciones pueden representar con mayor precisi\u00f3n la voluntad del pueblo, lo que lleva a decisiones sobre bienes p\u00fablicos que reflejen los diversos intereses de la poblaci\u00f3n.\r\n\r\n<strong>La promesa del voto proporcional<\/strong>\r\n\r\nEl voto proporcional surgi\u00f3 de una b\u00fasqueda consciente de un sistema que abordara ciertos defectos del voto mayoritario. Los te\u00f3ricos pol\u00edticos pod\u00edan ver que los sistemas mayoritarios imped\u00edan indebidamente que las perspectivas minoritarias participaran en el gobierno. Tambi\u00e9n comprend\u00edan que el voto mayoritario alentaba la manipulaci\u00f3n de los distritos para afianzar ciertos intereses. En respuesta, los te\u00f3ricos imaginaron un sistema que diera voz a los intereses minoritarios. Sin embargo, llev\u00f3 tiempo idear un sistema de votaci\u00f3n que generara ganadores en proporci\u00f3n a su porcentaje de votos. M\u00e1s importante a\u00fan, hicieron falta circunstancias pol\u00edticas \u00fanicas en los albores del siglo XX.<sup>El<\/sup> El siglo XX permiti\u00f3 reformas que redujeron el poder de los principales partidos y permitieron que otros tuvieran un lugar en la mesa. La experiencia en Nueva Zelanda muestra que la presi\u00f3n p\u00fablica puede conducir a reformas cuando los resultados electorales exponen los defectos del voto mayoritario. Tal vez el mayor atributo del voto proporcional se relacione con la caracter\u00edstica identificada por Duverger: \u201cdespolariza\u201d a los votantes al alentar la existencia de m\u00faltiples partidos. En un momento en que la polarizaci\u00f3n plantea una amenaza existencial para la democracia, ese atributo tiene un valor tremendo.\r\n\r\n<hr \/>\r\n\r\n<em>Mack Paul es miembro del consejo asesor estatal de Common Cause NC y socio fundador de Morningstar Law Group.<\/em>\r\n\r\nPartes de esta serie:\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/www.commoncause.org\/north-carolina\/es\/democracy-wire\/construyendo-la-democracia-2-0-introduccion\/\">Introducci\u00f3n: Construyendo la democracia 2.0<\/a>\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/www.commoncause.org\/north-carolina\/es\/democracy-wire\/construyendo-la-democracia-2-0-que-es-la-democracia-y-por-que-es-importante\/\">Parte 1: \u00bfQu\u00e9 es la democracia y por qu\u00e9 es importante?<\/a>\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/www.commoncause.org\/north-carolina\/es\/democracy-wire\/construyendo-la-democracia-2-0-como-la-idea-de-libertad-hace-posible-la-primera-innovacion\/\" rel=\"noopener\">Parte 2: C\u00f3mo la idea de libertad hace posible la primera innovaci\u00f3n<\/a>\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/www.commoncause.org\/north-carolina\/es\/democracy-wire\/construyendo-la-democracia-2-0-la-segunda-innovacion-que-dio-origen-a-la-democracia-moderna\/\">Parte 3: La segunda innovaci\u00f3n que dio origen a la democracia moderna<\/a>\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/www.commoncause.org\/north-carolina\/es\/democracy-wire\/construyendo-la-democracia-2-0-el-surgimiento-y-la-funcion-de-los-partidos-politicos-poniendo-las-cosas-en-claro\/\">Parte 4: El surgimiento y la funci\u00f3n de los partidos pol\u00edticos: dejando las cosas claras<\/a>\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/www.commoncause.org\/north-carolina\/es\/democracy-wire\/construyendo-la-democracia-2-0-como-los-partidos-politicos-convirtieron-el-conflicto-en-una-fuerza-productiva\/\">Parte 5: C\u00f3mo los partidos pol\u00edticos convirtieron el conflicto en una fuerza productiva<\/a>\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/www.commoncause.org\/north-carolina\/es\/democracy-wire\/construyendo-la-democracia-2-0-los-partidos-y-el-desafio-de-la-participacion-de-los-votantes\/\">Parte 6: Los partidos y el desaf\u00edo de la participaci\u00f3n de los votantes<\/a>\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/www.commoncause.org\/north-carolina\/es\/democracy-wire\/construyendo-la-democracia-2-0-el-movimiento-progresista-y-la-decadencia-de-los-partidos-en-estados-unidos\/\">Parte 7: El movimiento progresista y la decadencia de los partidos en Estados Unidos<\/a>\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/www.commoncause.org\/north-carolina\/es\/democracy-wire\/construyendo-la-democracia-2-0-rousseau-y-la-voluntad-del-pueblo\/\">Parte 8: Rousseau y \u201cla voluntad del pueblo\u201d<\/a>\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/www.commoncause.org\/north-carolina\/es\/democracy-wire\/construyendo-la-democracia-2-0-el-oscuro-secreto-de-la-votacion-por-mayoria\/\">Parte 9: El oscuro secreto de la votaci\u00f3n por mayor\u00eda<\/a>\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/www.commoncause.org\/north-carolina\/es\/democracy-wire\/construyendo-la-democracia-2-0-la-promesa-del-voto-proporcional\/\">Parte 10: La promesa del voto proporcional<\/a>\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/www.commoncause.org\/north-carolina\/es\/democracy-wire\/construyendo-democracia-2-0-mayorias-minorias-e-innovacion-en-el-diseno-electoral\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Parte 11: Mayor\u00edas, minor\u00edas e innovaci\u00f3n en el dise\u00f1o electoral<\/a>\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/www.commoncause.org\/north-carolina\/es\/democracy-wire\/construyendo-la-democracia-2-0-los-intentos-mal-dirigidos-de-reforma-electoral-en-los-ee-uu\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Parte 12: Los intentos err\u00f3neos de reforma electoral en Estados Unidos<\/a>\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/www.commoncause.org\/north-carolina\/es\/democracy-wire\/construyendo-la-democracia-2-0-los-usos-y-abusos-de-la-redistribucion-de-distritos-en-la-democracia-estadounidense\/\">Parte 13: Construyendo la democracia 2.0: Los usos y abusos de la redistribuci\u00f3n de distritos en la democracia estadounidense<\/a>"}}]},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v26.6 (Yoast SEO v27.1.1) - 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